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Videovigilancia remota: cuánta subida necesitas de verdad

El cálculo que casi nadie hace antes de instalar cámaras en una nave aislada, y por qué la subida es el número que decide, no la bajada.

Es una de las conversaciones más repetidas: alguien instala cámaras en una nave o una parcela aislada, las conecta al router que ya había, y descubre que el sistema va a tirones, que la aplicación tarda en abrir la imagen y que las notificaciones llegan tarde o no llegan.

Casi nunca es culpa de las cámaras. Es que nadie hizo el número de la subida antes de comprarlas.

Bajada y subida no son lo mismo, y la que importa aquí es la segunda

Todo el marketing de conectividad habla de bajada: los megas que entran. Es lo que se nota al abrir una web o ver un vídeo.

Un sistema de videovigilancia hace justo lo contrario: manda datos hacia fuera, de forma continua y sin descanso. Y en las conexiones móviles rurales la subida suele ser una fracción pequeña de la bajada, con frecuencia menos de la quinta parte.

De ahí la escena típica: una línea que «va a 60 megas» y que no aguanta seis cámaras, porque los 60 son de bajada y la subida real en hora punta se queda en unos pocos.

El cálculo, sin complicarlo

Lo que consume una cámara depende de tres cosas: resolución, imágenes por segundo y códec de compresión. Como orden de magnitud, por cámara y en subida continua:

ConfiguraciónConsumo aproximado
1080p · 15 fps · H.2651–2 Mbps
1080p · 25 fps · H.2643–4 Mbps
4K · 15 fps · H.2655–8 Mbps
4K · 25 fps · H.26412–16 Mbps

La regla práctica: suma el consumo de todas las cámaras y añade un 30 % de margen, porque el resto de la instalación también sube datos —copias de seguridad, sincronización, videollamadas— y porque las escenas con movimiento consumen bastante más que las estáticas.

Seis cámaras a 1080p, 15 fps y H.265 son unos 9 Mbps de subida sostenida. Con margen, hacen falta unos 12. Las mismas seis cámaras a 4K y 25 fps en H.264 se van por encima de 90 Mbps, que es una cifra que no sostiene casi ninguna línea rural.

Antes de contratar más línea, mira la configuración

Este es el consejo que más dinero ahorra y el que menos se sigue.

Baja las imágenes por segundo. Para vigilancia, 12–15 fps es perfectamente suficiente. Nadie analiza una intrusión fotograma a fotograma, y pasar de 25 a 15 recorta el consumo casi a la mitad.

Usa H.265 si tus cámaras lo soportan. Comprime bastante mejor que H.264 para la misma calidad percibida. Muchas cámaras lo traen desactivado de fábrica.

Ajusta la resolución al objetivo real. 4K tiene sentido si necesitas leer una matrícula a distancia. Para saber si alguien ha entrado en el recinto, 1080p sobra y consume una fracción.

Activa la doble transmisión. Casi todas las cámaras pueden emitir un flujo de alta calidad para grabar en local y otro ligero para ver en remoto. Con eso el acceso desde el móvil deja de arrastrar la línea entera.

La arquitectura que casi siempre funciona

Grabar en local y subir solo lo necesario.

Un grabador en la instalación se queda con el vídeo continuo, que es lo que pesa. Hacia fuera solo salen los eventos, las miniaturas y el directo cuando alguien lo pide. Así la línea no está saturada las veinticuatro horas y el sistema sigue grabando aunque la conexión se caiga.

La contrapartida hay que decirla: si la conexión cae, sigues grabando pero pierdes el aviso. Si la vigilancia es el motivo principal de la instalación, ahí es donde tiene sentido plantearse una segunda línea de respaldo.

Dónde encaja el satélite

En subida sostenida y estable, que es exactamente donde el 4G rural se rompe. Una conexión satelital de empresa se mueve en un rango de subida que sostiene sin problema una instalación de cámaras bien configurada, y —más importante— lo sostiene también a las once de la mañana, cuando la celda móvil de la zona está cargada.

Ese es el punto: no es que suba más, es que sube lo mismo a todas horas. La comparación completa está en satélite o router 4G.


¿Vas a instalar cámaras o ya las tienes y no van? Pide el análisis gratuito: nos dices cuántas son y cómo están configuradas y te decimos si el problema es la línea o el ajuste, aunque la respuesta sea que no necesitas contratar nada.

Los consumos son orientativos: dependen del modelo de cámara, de la escena y del códec.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se habla siempre de la bajada si lo que me falla es la subida?

Porque la bajada es lo que vende. Es el número grande del anuncio y el que la mayoría de la gente entiende como «velocidad». Pero una instalación con cámaras, copias de seguridad y videollamadas consume sobre todo hacia fuera, y ahí es donde las conexiones móviles rurales se quedan cortas. Es el desajuste más común que nos encontramos.

¿Cuántas cámaras aguanta una conexión normal?

Depende por completo de cómo estén configuradas, no de cuántas sean. Seis cámaras bien ajustadas en H.265 a resolución media consumen menos que dos mal configuradas en 4K a treinta imágenes por segundo. Antes de contratar más ancho de banda conviene mirar la configuración: muy a menudo el problema se resuelve ahí y sale gratis.

¿Es mejor grabar en local o en la nube?

Lo razonable casi siempre es grabar en local y subir solo lo que hace falta: los eventos, las miniaturas y el acceso puntual en directo. Así la conexión no carga con el vídeo continuo de todas las cámaras y sigues teniendo acceso remoto cuando lo necesitas. Subir todo a la nube permanentemente es la configuración que más ancho de banda desperdicia.

¿La grabación se para si se cae la conexión?

No, si grabas en local. El grabador sigue funcionando aunque no haya línea, y sincroniza cuando vuelve. Lo que se pierde durante la caída es el acceso remoto y el aviso en tiempo real, que suele ser precisamente lo que se quería tener. Por eso en instalaciones donde la vigilancia es crítica conviene plantear una segunda línea.

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