Latencia por satélite: cuánta hay y qué puedes hacer con ella
El número que decide si puedes usar VoIP, escritorio remoto o teleoperación. Qué se nota, qué no, y por qué el satélite de siempre tenía mala fama.
Casi todas las decisiones de conectividad se toman mirando los megas. Y luego el problema que aparece no es de megas.
La latencia es el tiempo que tarda un paquete en ir y volver. No determina cuánto puedes descargar, sino qué aplicaciones se comportan de forma natural y cuáles se vuelven irritantes.
Por qué el satélite tenía mala fama
Durante veinte años, «internet por satélite» significó satélite geoestacionario: un satélite fijo sobre el ecuador a 36.000 kilómetros. La señal tiene que subir y bajar, y a la velocidad de la luz ese viaje son unos 550–700 ms de ida y vuelta.
Con eso se puede navegar y descargar correo, pero hablar en directo es desesperante: cada frase llega con más de medio segundo de retraso y las dos personas se pisan.
El satélite de órbita baja trabaja a unos 550 kilómetros. Sesenta veces menos distancia. De ahí salen los 25–60 ms que se miden hoy, que están en el mismo orden que una conexión terrestre.
Es la misma etiqueta comercial para dos cosas que no se parecen, y conviene tenerlo claro al comparar ofertas.
Qué se nota y a partir de cuándo
| Latencia (ida y vuelta) | Qué se puede hacer |
|---|---|
| 5–20 ms | Fibra. Todo, incluido juego competitivo |
| 25–60 ms | Órbita baja. Videollamada, VoIP, escritorio remoto, ERP en la nube, telemetría |
| 60–120 ms | Se nota en escritorio remoto; la voz aguanta |
| 120–200 ms | La videollamada empieza a molestar; el escritorio remoto es incómodo |
| 300 ms o más | Conversación en directo inviable; teleoperación descartada |
| 550–700 ms | Satélite geoestacionario. Navegación y correo, poco más |
El número que casi nadie mira: el jitter
La latencia media miente. Lo que rompe una llamada no es que tarde 60 ms, es que unas veces tarde 20 y otras 200.
Esa variación se llama jitter, y es la razón por la que dos líneas con la misma cifra en un test de velocidad se comportan de forma completamente distinta cuando les pones una centralita encima.
Si vas a mover voz o vídeo en directo, pide una medición de jitter y de pérdida de paquetes, no solo de megas. Un test de velocidad no predice nada de esto.
Qué aguanta cada uso
Telefonía IP y centralita en la nube. Aguanta bien. Necesita poca banda —unos 100 kbps por llamada simultánea— pero mucha estabilidad. Conviene priorizar el tráfico de voz en el router, sobre todo si comparte línea con cámaras.
Videollamada. Aguanta. El margen entre 60 y 150 ms es amplio.
Escritorio remoto y aplicaciones de gestión. Aguantan, y es donde más se agradece haber bajado de los 500 ms. Un ERP en la nube con medio segundo de retardo por cada pulsación es inutilizable; con 40 ms se trabaja normal.
Telemetría y sensores. Aguantan de sobra. Mandan paquetes pequeños y espaciados, y les da igual el retardo.
Videovigilancia en directo. Aquí el problema no suele ser la latencia sino la subida, que es un cálculo aparte y que hemos desarrollado en cuánta subida necesitas de verdad.
Teleoperación de maquinaria. Es el único caso de esta lista donde hay que sentarse a mirar los números con detalle, porque los requisitos los marca el fabricante del equipo y varían mucho. No des por hecho que vale sin comprobarlo.
Lo que no arregla la latencia baja
Que el retardo sea bueno no significa que la línea sirva para todo. Si el problema es de caudal de subida, la latencia no lo compensa. Si el problema es de volumen mensual, tampoco: se explica en la letra pequeña de los planes.
Y si vienes de 4G y lo que sufres es que a media mañana se cae todo, lo tuyo probablemente no sea latencia sino saturación de celda: eso lo comparamos en satélite o router 4G.
Cifras orientativas: dependen del plan, del emplazamiento y de la carga de la red en cada momento.
Preguntas frecuentes
¿Cuánta latencia tiene el internet por satélite?
Depende de la órbita, y esa es la distinción que lo explica todo. En órbita baja, entre 25 y 60 ms, que está en el mismo orden que una conexión terrestre. En satélite geoestacionario, entre 550 y 700 ms, porque la señal tiene que subir y bajar 36.000 kilómetros. Son dos tecnologías distintas con la misma etiqueta comercial, y de ahí viene casi toda la confusión.
¿Puedo hacer videollamadas por satélite?
Con órbita baja, sí, y sin que se note. Una videollamada empieza a resultar incómoda por encima de unos 150 ms de ida y vuelta, y con 25–60 ms hay margen de sobra. Con satélite geoestacionario no: los retardos de más de medio segundo hacen que las dos personas se pisen constantemente.
¿Sirve para VoIP y centralita en la nube?
Sí, y es uno de los usos que mejor aguanta. La telefonía IP necesita poca banda pero mucha estabilidad: lo que la estropea no es la latencia media sino el jitter, la variación entre paquetes. Conviene priorizar el tráfico de voz en el router y reservarle caudal, sobre todo si en la misma línea hay cámaras subiendo vídeo.
¿Y para jugar online?
Para la mayoría de géneros sí, con 25–60 ms. Donde se nota es en juegos competitivos de reacción, que compiten con gente conectada por fibra a 10 ms. No es un uso empresarial, pero es la pregunta que más se hace y la respuesta honesta es que se puede jugar, no que se juegue igual.
¿Qué es el jitter y por qué importa más que la latencia?
La latencia es cuánto tarda un paquete; el jitter es cuánto varía ese tiempo entre un paquete y el siguiente. Una línea con 60 ms estables se comporta mejor en voz y vídeo que una con 40 ms que oscilan entre 20 y 200. Por eso una prueba de velocidad, que solo mide caudal y latencia media, no sirve para predecir si una centralita va a funcionar bien.