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Cuántos megas necesita tu empresa de verdad

Cómo dimensionar una conexión sin pagar de más: qué consume cada cosa, por qué el número de personas engaña y qué mirar antes de subir de plan.

«¿Cuántos megas necesito?» es la pregunta con la que empieza casi toda conversación, y casi siempre lleva dentro una suposición equivocada: que hay una cifra, que depende del número de personas y que más siempre es mejor.

Las tres cosas son falsas, y creerlas cuesta dinero en las dos direcciones: pagando de más por capacidad que no se usa, o quedándose corto en lo que sí importa.

Los tres números, no uno

Una conexión no se describe con una cifra sino con tres, y cada una rompe una cosa distinta cuando falla.

Bajada. Lo que entra. Manda en navegación, descargas, actualizaciones y consumo de vídeo. Es el número que anuncian todos y el que menos problemas suele dar.

Subida. Lo que sale. Manda en videollamadas, copias de seguridad, cámaras y sincronización a la nube. Es donde se rompen la mayoría de instalaciones rurales, y lo tratamos aparte en cuánta subida necesitan tus cámaras.

Latencia. El retardo. No tiene relación con los megas. Manda en todo lo interactivo: escritorio remoto, terminales de radiofrecuencia, ERP en la nube, TPV. Una latencia irregular es lo que hace que la gente diga «va lento» cuando el test de velocidad marca bien.

Qué consume cada cosa

Sumar actividades funciona mucho mejor que contar personas:

ActividadBajadaSubida
Correo y aplicaciones de gestión0,5–1 Mbps0,2 Mbps
Navegación normal1–3 Mbps0,3 Mbps
Videollamada en HD (por participante)2–3 Mbps2–3 Mbps
ERP o escritorio remoto1–2 Mbps0,5 Mbps
Terminal de radiofrecuencia de almacén0,1 Mbps0,1 Mbps
Cámara 1080p · 15 fps (por cámara)1–2 Mbps
Copia de seguridad a la nubeTodo lo que le des

Las copias de seguridad merecen mención aparte: se comen todo el ancho de banda disponible si no se les pone límite, y es la causa más frecuente de que una instalación vaya bien por la mañana y fatal a partir de las seis. Programarlas fuera de horario y limitarles la velocidad arregla más problemas que subir de plan.

Por qué contar personas engaña

Porque no todo el mundo hace lo mismo ni al mismo tiempo.

Veinte personas en una nave logística con terminales de radiofrecuencia y un ERP consumen menos que cuatro en una oficina técnica que sube planos y hace videollamadas todo el día. Y de las veinte, rara vez están las veinte usando la línea en el mismo segundo.

El número que interesa es cuántas actividades simultáneas hay en el peor momento del día, no cuánta gente hay en nómina. Si no lo sabes, el peor momento suele ser media mañana, y es cuando conviene hacer la prueba.

Un ejemplo completo

Nave logística, doce personas, ERP en la nube, seis terminales de radiofrecuencia, cuatro cámaras y una videollamada habitual con la central.

  • Gestión y navegación de 12 personas: 12–20 Mbps de bajada
  • ERP y terminales: 3–4 Mbps
  • Cuatro cámaras 1080p a 15 fps: 4–8 Mbps de subida
  • Una videollamada HD: 3 Mbps en los dos sentidos
  • Copia de seguridad nocturna: fuera de horario, no cuenta en el pico

Total en hora punta: en torno a 25–30 Mbps de bajada y 10–12 de subida, con una latencia que se mantenga estable.

Es bastante menos de lo que la mayoría cree necesitar. Y el dato relevante es que el plan intermedio de casi cualquier operador cubre esto de sobra. Lo que no cubre una línea móvil saturada es sostenerlo a las once de la mañana.

El error caro: contratar el plan grande «por si acaso»

Es el patrón que más vemos. Alguien ha sufrido cortes, asocia cortes con falta de velocidad y contrata el tramo más caro. Seis meses después sigue teniendo cortes, ahora pagando el doble.

Porque la mayoría de los problemas de conectividad en instalaciones aisladas no son de capacidad, son de estabilidad. Y la estabilidad no se compra con megas: se compra con una tecnología que no dependa de una celda compartida con medio valle.

La forma de distinguirlo es sencilla y puedes hacerla hoy: si el problema tiene horario —bien a primera hora, mal a media mañana— es saturación, y más megas no lo arreglan. Si va mal siempre y por igual, entonces sí puede ser capacidad o cobertura. Está desarrollado en satélite o router 4G.

Empieza por abajo y ajusta

Los planes de empresa se cambian de un mes para otro sin cambiar el equipo. Así que la estrategia sensata es la contraria a la habitual: empezar por el tramo intermedio, medir el consumo real un par de meses y subir solo si hace falta.

Casi nadie sube. Y quien sube, sube sabiendo por qué.


¿No sabes en qué tramo estás? Pide el análisis gratuito: con lo que hacéis y cuánta gente sois te decimos qué plan encaja, y si el que ya tienes contratado te sobra, te lo decimos también.

Los consumos son orientativos y dependen de la configuración concreta de cada instalación.

Preguntas frecuentes

¿Contratar el plan más caro no me quita el problema?

No siempre, y es el error que más dinero cuesta. Si el problema es que la línea se cae o que la latencia es irregular, más megas no lo arreglan: seguirás teniendo cortes, solo que más rápidos entre corte y corte. Antes de subir de plan conviene saber si lo que falla es la capacidad o la estabilidad, porque son problemas distintos con soluciones distintas.

¿Cuántos megas por persona hay que calcular?

La regla de «X megas por persona» es engañosa porque no todo el mundo hace lo mismo. Diez personas con correo y gestión consumen mucho menos que dos que suban vídeo. Lo que hay que sumar son las actividades, no las cabezas. Aun así, si necesitas un número de partida para una oficina normal, entre 3 y 5 Mbps por persona simultánea suele quedarse corto por arriba, que es como conviene equivocarse.

¿Qué es la latencia y por qué me afecta?

Es el tiempo que tarda un dato en ir y volver. No tiene nada que ver con la velocidad: puedes tener muchos megas y una latencia mala. Afecta a todo lo interactivo —videollamadas, escritorio remoto, terminales de almacén, aplicaciones en la nube— y es la causa de que algo «vaya lento» aunque el test de velocidad dé bien. Es probablemente el número peor entendido del sector.

¿Puedo cambiar de plan si me quedo corto?

Sí, y por eso recomendamos empezar por el tramo intermedio en lugar de contratar el más caro por si acaso. Los planes de empresa se cambian de un mes para otro sin obra ni equipo nuevo, así que salir por abajo y ajustar cuando veas el consumo real sale más barato que pagar dos años de sobra.

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